El centro tecnológico AZTI lidera un proyecto que busca implicar a la población para elevar su grado de conocimiento del sistema europeo de seguridad alimentaria y las medidas para evitar riesgos para la salud

 

La iniciativa, que está financiada por la comunidad de innovación en alimentación europea EIT Food, consta de estudios dirigidos a grupos de alimentos distintos

 

Derio, a 6 de octubre de 2020.- ¿Son seguros los alimentos que consumimos? La respuesta es sí. La Unión Europea prevé estrictos controles para garantizar la autenticidad y seguridad de los productos alimenticios, sin embargo, diversos estudios señalan que la confianza de los consumidores sigue siendo baja. Para revertir este escenario, el centro tecnológico AZTI, miembro de Basque Research and Technology Alliance (BRTA), lidera la iniciativa Citizen Science, un proyecto que busca implicar a la población para elevar su grado de conocimiento de los procesos de seguridad alimentaria y las medidas que se adoptan para evitar riesgos para la salud.

 

El sistema es más seguro que nunca, pero, a veces, los ciudadanos desconfían. Mejorar esa confianza es importante tanto para los consumidores como para la propia cadena alimentaria”, asegura la investigadora de AZTI, Sonia Riesco.

 

La iniciativa, que está financiada por EIT Food, la comunidad de innovación en alimentación del Instituto Europeo de Innovación y Tecnología, cuenta además con la colaboración de la Queen University de Belfast, la Universidad de Aarhus (Dinamarca) y la empresa BeYou.

 

“Citizen Science busca incrementar la confianza del consumidor alentando a los ciudadanos a convertirse en agentes del cambio como científicos amateurs y potenciar, de esta forma, la transición hacia un sistema alimentario inclusivo y de confianza”, añade Riesco. Además, “la involucración de un gran número de participantes multiplica las fuentes de datos e información y llegan a lugares a los que proyectos científicos más canónicos no podrían”, asegura la experta de AZTI.

 

En concreto, en Citizen Science se realizarán dos estudios: uno en el Reino Unido (donde se estudiará si el arroz que se vende como variedad Basmati realmente lo es) y otro en España para determinar el riesgo de crecimiento de Listeria en productos listos para consumo como fiambres, patés, queso o carnes curadas.

 

Las personas que deseen participar pueden hacerlo de dos maneras. La primera es enviando muestras de alimentos. Para ello deberán de inscribirse a través de un formulario que da acceso a una aplicación móvil en la que, además de tomar parte activa en el estudio mediante el envío de muestras (toda la información sobre el procedimiento estará disponible en la aplicación), podrán elevar su conocimiento sobre la seguridad en la cadena alimentaria a través de contenidos divulgativos. Además, quienes participen de manera activa en el reto recibirán una recompensa de 30€ en forma de cheque regalo para una plataforma de comercio electrónico.

 

A través de la app se compartirá información sobre aspectos como las condiciones en las que surge la bacteria Listeria monocytogenes, cuáles son las medidas para evitarla y qué consecuencias tiene para la salud”, añaden desde AZTI.

 

La segunda, es respondiendo a una encuesta interactiva sobre la percepción de las personas del sistema de seguridad alimentaria. En este caso, la participación también puede tener premio, ya que se sortearán tres vales por valor de 100€ entre todas las personas que la hayan respondido.

 

Entre los resultados que se esperan de este proyecto se encuentra la generación de conocimiento que permita un mayor grado de entendimiento del trabajo científico y dotar a la sociedad de herramientas que mejoren su proceso de toma de decisiones en el consumo de alimentos mediante la transparencia, la confianza y la ciencia empírica.