El centro tecnológico referente en la UE en agroalimentación ha implicado en 2018 a 128 investigadores y personal técnico especializado (un 60% de la plantilla) en el desarrollo de su I+D propia y ha contado con 2,4 M€ de IVACE del programa Promece orientado a apoyar a los centros tecnológicos.

 

490 empresas de la Comunidad Valenciana, la mayoría de ellas pymes, emprendedores y startups, han colaborado con AINIA en 2018.

 

 

Paterna (València), 9 de enero de 2019.- AINIA ha conseguido en 2018 que 78 empresas se integren en sus proyectos nacionales y europeos de I+D+i, de las cuales el 32% se ubican en la Comunidad Valenciana.

 

Además, 490 empresas de la Comunidad Valenciana, la mayoría de ellas pymes, emprendedores y startups, han colaborado en 2018 con el centro tecnológico, siendo así un tractor de innovación y desarrollo tecnológico para el tejido empresarial de la Comunidad Valenciana.

 

AINIA supera los 700 asociados, lo que refuerza su liderazgo al ser uno de los centros tecnológicos referentes de la Unión Europea con mayor base social empresarial.

 

AINIA refuerza su liderazgo tecnológico

 

Enmarcado en su Plan Estratégico de Transformación Digital AINIA 4.0, AINIA ha realizado a lo largo de 2018 una importante apuesta por la I+D propia con el fin de reforzar sus principales líneas tecnológicas y colocar al centro en la referencia europea en el 2020.

 

En este Plan Integral de I+D propia han participado 128 investigadores y personal técnico especializado de más de 20 disciplinas distintas, lo que ha supuesto la implicación de más del 60% de la plantilla de AINIA.

 

Este Plan ha contado con 2,4 M€ de fondos propios de IVACE, en el marco del programa Promece de ayudas a centros tecnológicos de la Comunidad Valenciana. Esta ayuda supone el 40% de la generación de conocimiento en Investigación y Desarrollo Tecnológico de AINIA.

 

“En un momento tan importante como el actual, en el que estamos viviendo la cuarta revolución industrial, queremos especializarnos en seis áreas fundamentales para la industria de hoy y del futuro”, explica Sebastián Subirats, director de AINIA. Estas áreas son: Seguridad alimentaria y fraude; Salud y bienestar de las personas; Consumidor y personalización de producto; Industria 4.0; Sostenibilidad y Economía Circular y Packaging.

 

Avances logrados en I+D en 2018

 

De todas las líneas de investigación puestas en marcha, destacan por su importancia para el sector agroalimentario de la Comunidad Valenciana:

 

• Seguridad alimentaria: Avances en soluciones tecnológicas para cadenas de valor globales, interconectadas y digitalizadas.

La I+D de AINIA en 2018 se ha orientado al desarrollo de sistemas de control de alimentos y materias primas más eficaces, económicos, rápidos y rigurosos, así como nuevos métodos analíticos vinculados a la evaluación de riesgos emergentes. Además, se han incorporado los últimos avances en sensórica y microbiología predictiva, interconectándolos con tecnologías de la información y las comunicaciones.

 

Nuevas tecnologías de producción para una alimentación más saludable, natural y de calidad.

Una de las líneas de investigación más intensas en 2018 en AINIA ha sido la aplicación industrial a escala piloto de la tecnología de vapor sobrecalentado y su potencial como alternativa a los tratamientos convencionales de cocción, pre-fitura y secado. 

Nuggets, hamburguesas vegetales, cereales, tortitas chips… muchas veces se ven sometidos a procesos de secado, cocción y/u horneado o fritura convencionales que suponen una pérdida importante de sus propiedades nutricionales y saludables. Nuestros trabajos demostrativos a escala piloto nos han evidenciado que pueden obtenerse productos de mayor calidad nutricional con esta tecnología que estamos explorando.

 

• Agricultura de precisión para una alimentación más sostenible y segura.

 La I+D de AINIA se ha orientado a la “Agricultura de precisión” y la maquinaria agrícola 4.0 para aumentar la productividad, competitividad en costes, control de calidad de cultivos y mejora de trabajo en el campo.

En concreto, se ha trabajado en el desarrollo de sistemas de monitorización para supervisar los cultivos como el viñedo o el olivar, en el seguimiento de la madurez de la fruta y en la detección de malas hierbas. También en el desarrollo de herramientas de bajo coste que monitoricen y analicen las variables que influyen y determinan la calidad del producto final, las necesidades de nutrientes de la planta, la detección temprana de plagas, el control de la madurez de los frutos o el establecimiento de la fecha óptima de recolección. Todo ello mediante el uso de sensores de campo, técnicas de visión avanzada para detectar patologías y con vehículos aéreos no tripulados con cámaras espectrales.

Los resultados de esta I+D propia en 2018 contarán con un ambicioso plan de transferencia del conocimiento en 2019 y 2020, a fin de que las demostraciones a escala piloto realizadas en el centro puedan trasladarse a la industria mediante escalados industriales a medida.

AINIA es un centro tecnológico que tiene como misión aportar valor y cooperar con empresas, liderando la innovación y el desarrollo tecnológico de manera sostenible.